
Esto es un mamarracho!, se dijo a si mismo. Iracundo arrojó el pincel sobre el lienzo, blasfemó por su falta de inspiracion y se corto una oreja con su navaja de afeitar
Elucubraciones rupestres de un suicida frustrado en el intento; un derrotero derrotado por las huellas de sus manos. By: Altamira