domingo, 20 de mayo de 2007

aguas fuertes


No aspiro a otra virtud que la de ser manso como el agua y elevarme sobre los obstáculos como un río sobre un dique que potencie mi energía; para lograrme un poco menos ignorante y potencialmente mas vigoroso

2 comentarios:

Valeria dijo...

El agua, en ocasiones, lleva mucha furia...

María Inés dijo...

Hay aguas mansas y las hay llenas de furia, una viene con los años, la otra es propia de la juventud.
Es muy difícil llegar a ser un hombre sabio como fácil es llegar a viejo...
Cuando tu fuente es un manantial es porque aprendiste la sabiduría esencial del la vida.