martes, 29 de enero de 2008

idologia porteña



nuestra costumbre de edificar idolos de cristal tiene por riezgo pretenderlos inmortales;la decepción es el verdugo que los decapita.

4 comentarios:

Valeria dijo...

Si son ídolos de cristal, creo que serán frágiles... y pueden quebrarse con facilidad.
Un saludo, Juan

carmen dijo...

Comparto la opinión de valeria, tan frágil me resulta la palabra idolatrar como la de cristal...somos creadores y verdugos de nuestros sueños...
Buena reflexión. Un abrazo

deborahadaza dijo...

todo es decepcionante, hasta lo sublime, besos

caramelo dijo...

me deslicé a visitarte y entré por la puerta que no era pero el descubrimiento valió la pena; me encantó lo que dices en la columna lateral y lo que se lee en la portada...seguiré caminando por los pasillos.

Y sí, no sólo los porteños (aunque son los mejores en eso) crean ídolos que luego se rompen en mil pedazos; en todos estos paisitos hay la costumbre de elevar a categoría de casi dioses a los que después aportan con leña al fuego del infierno